Mujeres tecnólogas: Ada Lovelace

 

Nueva entrega de la sección ‘Mujeres tecnólogas’. Hoy, 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, esta entrada en el blog no podía estar dedicada a otra tecnóloga que no fuese ella: Ada Lovelace. Considerada la primera mujer programadora de la historia, Lovelace ha sido la tecnóloga referente más mencionada por nuestras compañeras, seguramente por ser pionera en un mundo -el de las matemáticas y las ciencias- reservado por aquel entonces exclusivamente a los hombres. Nuestra compañera, Vanesa Fernández, recordaba así su figura:

 

“Me gusta la historia y saber cómo hemos llegado a donde estamos. Hay mujeres en la historia que han podido dedicarse a la tecnología y además se han convertido en referentes, como Ada Lovelace”

 

¿Quién fue Ada Lovelace?

Lovelace fue una matemática, informática y escritora británica que ha pasado a la historia por todo su trabajo sobre  la calculadora de uso general de Charles Babbage, la “máquina analítica”, considerada el antecedente de los ordenadores modernos. Ada Lovelace tradujo al inglés un documento publicado en una revista francesa sobre el invento de Babbage y añadió notas explicativas que el inventor acabó por incluir en el trabajo final. Entre estas anotaciones, se encontraba lo que hoy en día se reconoce como el primer algoritmo destinado a ser procesado por una máquina, por lo que se la considera como la primera programadora de ordenadores de la historia.

 

Apuntes biográficos

Augusta Ada Byron, conocida como Ada Lovelace, nació en Londres el 10 de abril de 1815 y murió el 27 de noviembre de 1852. Hija del poeta Lord Byron, Ada fue una matemática inglesa que precisamente no heredó la pasión por los números de su padre. Fue su madre, Anna Isabella Milbanke -que abandonó al popular Byron al poco de casarse- quien le proporcionó una formación excepcionalmente estricta en matemáticas, ya que ella también era una erudita en este campo y una activista social. Lovelace, el apellido por el que es conocida a día de hoy, proviene de su matrimonio con Willian King, Conde de Lovelace.

 

Legado en el sector tecnológico

Pese a su corta vida -Ada murió a los 36 años debido a un cáncer uterino-, Lovelace ostenta el título de primera programadora informática al contribuir a la obra del matemático Charles Babbage, quien había diseñado una máquina analítica que debía funcionar con los mismos principios que los futuros ordenadores. Impresionado por el talento de Ada, Babbage la convirtió en su ayudante y fue entonces cuando la matemática inventó una notación para describir algoritmos en aquella máquina, creando así el primer lenguaje de programación. Además, Lovelace incluyó el sistema de tarjetas perforadas, inspirado en el telar de Jacquard, el cual se utilizaría a mediados del siglo XX para programar los primeros ordenadores. Además, dejó por escrito la posibilidad de que la máquina analítica -esta especie de ordenador primigenio- no fuese tan sólo una herramienta capaz de realizar cálculos matemáticos, sino también de “producir arte, componer música y literatura”. De hecho, afirmaba que este invento revolucionario sería capaz de realizar cualquier cosa que se le pidiese, siempre y cuando supiéramos cómo ordenárselo.

Las notas de Ada se publicaron en la revista Scientific Memoirs en septiembre de 1843, bajo el título ‘Sketch of the analytical engine invented by Charles Babbge’. Su condición de mujer hizo que tuviese que firmar su trabajo con sus iniciales A.A.L. Ahora, su vida y obra puede conocerse a través de infinidad de fuentes, como el libro de James Essinger, El algoritmo de Ada’. En reconocimiento a su importante labor, el Departamento de Defensa de EE.UU desarrolló un lenguaje de programación que llamó ADA en su honor.

 

Curiosidades

Debido a su excelente educación y su noble posición social, Ada Lovelace se relacionó con los científicos más importantes del momento, como Andrew Crosse, Sir David Brewster o Michael Faraday, pero sus intereses no se ceñían simplemente al mundo de los números. Su pasión por la escritura la llevó a conocer a Charles Dickens, amistad que aprovechó para ampliar su educación literaria. Con el fin de explicar ambas pasiones, Lovelace se refería a sí misma a menudo como una “científica y poetisa”. Otra de sus frases célebres es aquella que tenía que ver con sus “creencias”, ya que en la época victoriana que le tocó vivir, ella proclamaba “soy más que nunca la novia de la ciencia. La religión para mí es una ciencia y la ciencia es religión”.

Aunque no hay registro conocido que recoja su opinión sobre el papel de la mujer, es evidente que Ada también vivió la censura en su carrera debido a su condición, a pesar de todas sus contribuciones al mundo de la ciencia y la tecnología. Pese a ello, la historia ha reconocido su papel y fue quien de abrir el camino a muchas otras mujeres en este ámbito. En su educación tuvieron un papel determinante las mujeres. Primero, su madre, proporcionándole una educación variada y estricta; además de inculcarle los valores del esfuerzo y la perseverancia. Después, la también matemática y científica escocesa Mary Somerville, quien durante un tiempo fue su tutora y un gran estímulo en su carrera. Somerville se convirtió en el referente de Lovelace y hoy ella lo es para nuestras compañeras en Gradiant.

Desde el año 2009, el segundo martes de octubre se celebra el día de Ada Lovelace (Ada Lovelace Day), cuyo principal objetivo es el de reconocer el perfil de las mujeres en las disciplinas STEM.