Tecnólogas del siglo XXI: Marta Castro López

Marta López Castro tecnóloga de Gradiant

La protagonista de esta nueva entrega de Tecnólogas del siglo XXI es Marta Castro López, doctorada en Nanofotónica y con un master en Nanotecnología, esta viguesa decidió regresar a su Vigo natal tras trabajar en el Kings College London dos años y seis en la sede de Huawei en Múnich. Ser la responsable de la nueva línea de Micro-Nanoelectrónica y Fotónica y la posibilidad de equilibrar vida profesional y personal que ofrece Gradiant fueron dos factores importantes para su regreso. Para esta ingeniera, uno de los bienes más preciados en la vida es el tiempo. Por eso, le interesa en especial la investigación centrada en reducir el tiempo que empleamos y la complejidad de tareas cotidianas; también, los avances tecnológicos en tratamientos médicos basados en nanotecnologías.  

¿A qué querías dedicarte cuando eras pequeña?

Mi sueño era ser astronauta, pero pronto me volví más realista y cambié por algo que tuviese que ver con las nuevas tecnologías. Encontré un libro de Basic para niños y lo seguí usando el Commodore 64 [una computadora doméstica de 8 bit desarrollada en 1982] que teníamos en casa. Uno de los ejercicios era hacer un programa que dibujase un barco usando símbolos y me encantó. Me fascinó la idea de poder escribir algo que hiciese lo que le pidieses. Por eso, me decanté por la programación y las telecomunicaciones. 

¿Por qué elegiste la tecnología?

Porque siempre me ha fascinado que basándose en una idea inicial o una hipótesis se pueda crear algo que lo ponga a prueba o lo ejecute por ti. Mi motivación principal siempre ha sido poder mejorar la calidad de vida de las personas pero también facilitar las tareas cotidianas y tareas monótonas que en principio no requiriese invertir el tiempo de una persona. En ese sentido, considero que el tiempo es uno de nuestros bienes más valiosos y la tecnología, la herramienta principal que nos permitiría disponer de más de ese tiempo para poder invertirlo en hacer cosas más interesantes.

¿Dónde te planteaste hacer la carrera? ¿Por qué?

Al decidirme por las telecomunicaciones, la respuesta era fácil puesto que la Universidad de Vigo era considerada como una de las mejores de España en ese campo. Aun así, durante la carrera intenté conocer otras universidades; hice un Erasmus de un año en la Universidad de Bologna en Italia y el proyecto fin de carrera en la ESA-ESTEC en Holanda. Ambas experiencias, especialmente el hacer el proyecto en una agencia internacional como la ESA, me abrieron a una visión de las tecnologías más amplia y me introdujeron el gusanillo de la investigación. Eso me llevó a plantearme ampliar mi experiencia hacia tecnologías más disruptivas. Por eso, realicé un Master en Nanotecnología. Más tarde, completé el doctorado de investigación en Nanofotónica en ICFO, que me brindó las capacidades necesarias para poder especializarme en este campo.

¿En qué estás trabajando actualmente?

Estamos estableciendo en el área de Comunicaciones Avanzadas, la nueva línea de Micro-Nanoelectrónica y Fotónica. Inicialmente la línea tiene dos objetivos claros: el primero es el de introducir en Gradiant avances tecnológicos basados en la fotónica y micro-nanoelectrónica y aplicarlos a los componentes y productos actuales para poder mejorar su rendimiento. En paralelo, se proponen nuevas soluciones más disruptivas puramente basadas en la fotónica y/o la micro-nanoelectrónica y de aplicación en el campo de las comunicaciones y sensores. El segundo objetivo es el de explorar nuevos campos dentro de la nanotecnología que nos permitan acceder a nuevas aplicaciones. En concreto, estamos planeando actividades en las nanocomunicaciones que nos acercarían a aplicaciones relacionadas con in-body networks, intercomunicación en microchips o superficies autoprogramables, entre otras. 

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

La verdad es que la parte de investigación es la que más me gusta; desde estudiar cómo podríamos mejorar un producto usando nuevas tecnologías a proponer nuevas ideas y estudiar su factibilidad para poder llegar a ser un producto más innovador en el futuro. 

¿Quién es tu referente femenino en el mundo de la tecnología?

Desde siempre, la investigadora que más me ha impresionado por su trágica historia y lo que ha significado su trabajo para la sociedad ha sido Marie Curie. Sin embargo, un ejemplo más cercano y que me sigue pareciendo admirable es la profesora Naomi Halas de la Universidad de Rice. Su currículum es impresionante y su trabajo, referente en multitud de campos de la física, la química y la biomedicina. Ha conseguido compaginar todos esos logros profesionales, llevar un grupo de investigación puntero en una universidad de referencia con ser madre y tener una familia.

¿Qué lectura haces de la situación de la mujer en tu ámbito?

No muy buena. Sigue siendo muy difícil llegar a un puesto de responsabilidad en este ámbito (y en muchos otros) siendo mujer. Para estos puestos, necesitas un balance muy equilibrado de la vida familiar y profesional y no todas las organizaciones lo aceptan y te permiten tanta flexibilidad como Gradiant. Además, para poder llegar a ellos, necesitas un nivel de dedicación durante toda tu carrera profesional que, a veces, no es compatible con ser madre o implica dejarlo para más adelante. En particular, en el mundo de la investigación académica, con sus contratos temporales y su poca estabilidad hace que muchas mujeres se planteen siquiera hacer un doctorado. Por tanto, no tienen la posibilidad de acceder a estos puestos por no tener la cualificación necesaria.

¿Qué le dirías a l@s tecnólog@s del futuro?

Estamos en un momento increíble para la innovación tecnológica, tenemos las herramientas y los materiales para hacer cosas increíbles; solo tenemos que ponernos a ello. Toda innovación se basa en una idea anterior o un conocimiento que ya existe, así que no se trata de reinventar la rueda, si no de hacerla más resistente, más sostenible y si se puede, que genere energía en vez de consumirla. Pero también de encontrar nuevas aplicaciones para ella. Por mi parte, creo que la Interdisciplinaridad es la respuesta para el futuro de la innovación tecnológica donde el conocimiento en campos como la física, la química, la biología, se mezclan para alcanzar los avances más impresionantes. Un consejo: sigue innovando incluso si hay gente que te dice que no se puede hacer.