IoT para una cadena alimentaria centrada en los datos

 

Smart Farming & Food Security

Este post se he publicado originalmente en https://ec.europa.eu/digital-single-market/en/blog/internet-things-data-centric-food-chain

El documento de recomendaciones del Grupo de Trabajo 06 de AIOTI sobre “Desafíos para la implementación a gran escala: aplicaciones de Internet de las Cosas (IoT) al Smart Farming & Food Security”, propone un gran paso en la dirección correcta hacia la creación de un ecosistema de la IoT vibrante, repleto de oportunidades y beneficios para Europa. Una amplia variedad de partes interesadas ha contribuido activamente a nuestro informe: expertos de las cooperativas agrícolas, asociaciones de fabricantes de maquinaria, centros de investigación agroalimentarios, pequeñas empresas con soluciones de IoT para el sector de la agricultura, grandes empresas, y por supuesto, empresas TIC como proveedores de tecnologías y servicios IoT (que son el núcleo de la Alianza europea para la innovación en el Internet de las Cosas (AIOTI)). Procedentes de once países europeos, Estados Unidos y China, los expertos que han contribuído han proporcionado ideas útiles y relevantes para la implantación en el mercado a medio plazo; como las condiciones económicas, la viabilidad técnica, la adopción por parte de las explotaciones agrarias, el valor industrial para los key-players, los consumidores y las expectativas de la sociedad, y la escalabilidad de las soluciones, por nombrar sólamente unos cuantos.

Con un 40% de la superficie total de la UE destinada a actividades agrarias, 12 millones de explotaciones agrícolas y 25 millones de personas que participan en el sector, la agricultura desempeña un papel clave en la economía y la sociedad europeas. A pesar deque una serie de ejemplos prometedores de las tecnologías de la IoT ya se pueden encontrar en algunas de las granjas europeas, hacerse una idea del potencial de la implantación de estas tecnologías requiere aumentar la escala. Y esa escala implica a su vez muchos retos a los que hacer frente.

En primer lugar, las nuevas soluciones de IoT (por ejemplo, las que permitan la recopilación de datos con gran granularidad, o la transmisión de información en tiempo real desde el campo hacia el agricultor) deberán de demostrar su valor añadido para los usuarios: los datos recogidos en las aplicaciones agrícolas inteligentes deben ser recurribles y proporcionar apoyo en la toma de decisiones, no sólo para el agricultor, sino para todas las partes a lo largo de toda la cadena de valor.

Por el lado de la tecnología, la conectividad y la interoperabilidad son las cuestiones clave. El IoT tiene el potencial para allanar el camino a la innovación disruptiva en la agricultura, no sólo a través de la tecnología, sino también al permitir la aparición de nuevos modelos de negocio.

Esto incluye la elaboración de nuevos modelos para la explotación de los datos de manera aún sin explorar, teniendo en cuenta las cuestiones transversales tales como la propiedad, el intercambio, la privacidad y la seguridad. Una renovada cadena alimentaria, esta vez centrada en los datos, está por llegar.

Por último, pero no por ello menos importante, las aplicaciones inteligentes basadas ​​en IoT deberían dirigirse no sólo las grandes explotaciones. Mientras que éstas pueden obtener muchos beneficios evidentes de la aplicación de tecnologías IoT, también pueden y deberían de actuar como palancas para apoyar la adopción de este tipo de soluciones en granjas más pequeñas -menos comunes en Europa-, así como para otras tendencias en crecimiento como la agricultura ecológica. Esto podría acercarnos a un nuevo modelo de agricultura más respetuosa y transparente con los consumidores y la sociedad europea.

La participación del sector agroalimentario y los proveedores de IoT será importante para el éxito de AIOTI, y para la creación de un ecosistema europeo de IoT en torno a la agricultura y la seguridad alimentaria.

Como presidente del WG06 de AIOTI, estoy convencido de que las tecnologías digitales y de la IoT, en particular, tienen enorme potencial para ayudar al sector agroalimentario europeo que se enfrenta a desafíos importantes como la rentabilidad, el impacto medioambiental y la sostenibilidad. Esto añadirá un valor real a los actores dentro del ciclo de productos vegetales y animales, from farm to fork. Vendrá, en gran medida, a través de una monitorización más eficiente, y casi en tiempo real y el análisis posterior que permita una mejor toma de decisiones y actuación, no sólo en las etapas de producción, sino también a lo largo de toda la cadena de valor.

Al aprovechar la transparencia y la cooperación basada en los datos en toda la cadena agroalimentaria, podemos lograr una producción de alimentos más dinámica, sensible y eficiente, y ayudar a las industrias alimentarias a producir alimentos más sanos, seguros y de la mayor calidad posible.

El piloto a gran escala financiado mediante el programa marco europeo H2020 será, con seguridad, una gran oportunidad para explorar soluciones conjuntas a los desafíos anteriores, y proporcionar valiosas respuestas de una manera coordinada. La cooperación mundial es la clave del éxito y AIOTI debe de ser el agente encargado de mantener el ritmo.

Luis Pérez Freire 

Director General de Gradiant y Presidente del grupo de trabajo 06 de AIOTI sobre Smart farming & Food Security.

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