Un mundo en tres dimensiones

Iago Fernández Pereira, Gradiant | 5 de Septiembre de 2014

(fuente de imagen: www.slashgear.com)

En septiembre de 2010 hizo su aparición en el mercado el sensor 3D de bajo coste Kinect, de Microsoft. Pese a nacer como un controlador de juego libre y de entretenimiento para la consola Xbox, pronto se advirtió su potencial en diversos ámbitos como la salud, la educación o el comercio.

 
Las imágenes 3D generadas por Kinect facilitan la detección y seguimiento de los movimientos corporales del usuario. Esto permite controlar una consola sin necesidad de mandos, pero también visualizar y manipular una imagen médica sin necesidad de contacto físico o detectar caídas de pacientes de edad avanzada en un hospital. Pero eso no es todo, las ventajas de un sensor de este estilo también están presentes sin necesidad de analizar los gestos de un usuario, como en la detección de obstáculos para invidentes o en el escaneado de objetos para su impresión 3D.
 
A partir del éxito de este dispositivo, han surgido nuevos sensores 3D basados en la misma tecnología, capaces de crear nubes de puntos en tres dimensiones de la escena y obtener así la distancia a la que se encuentran los objetos presentes en el campo de visión. Entre las ventajas de esta tecnología destacan la robustez ante cambios de iluminación, funcionando incluso en completa oscuridad o la obtención de medidas físicas reales de los objetos presentes en la escena sin necesidad de calibración previa.
 
Estas ventajas no han pasado inadvertidas para las grandes compañías del ámbito tecnológico como Google o Apple. Project Tango de Google pretende integrar estos sensores 3D en dispositivos móviles, disponiendo ya de un prototipo de tablet para desarrolladores. Por otra parte Apple ha comprado la empresa israelí Primesense, posiblemente para incluir en un futuro esta tecnología en sus propios dispositivos.
 
En Gradiant tenemos ya varios años de experiencia en el procesado de imágenes 3D obtenidas a partir de sensores de profundidad de bajo coste. Trabajamos en proyectos relacionados con la seguridad y el comercio, la salud e incluso la ganadería. Nuestro Sistema Automático de Conteo de Personas hace uso de esta nueva tecnología para obtener una precisión de conteo del 95% incluso ante aglomeraciones. En el proyecto HOLOS, utilizamos un sensor de profundidad para monitorizar la agitación de pacientes encamados de forma no invasiva. En el proyecto TECOOPAGA analizamos la calidad de canales de vacuno mediante la extracción de características relacionadas con el volumen del animal.
 
Seguiremos trabajando para sacar partido a esta nueva tecnología, que nos ayudará a percibir mejor el mundo que nos rodea, un mundo en tres dimensiones.



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