Nuevos pasos en la subasta española del espectro

Desde el pasado 29 de Junio, se está celebrando la subasta de espectro para telefonía móvil convocada por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio para otorgar concesiones en las bandas de 800 MHz, 900 MHz y 2.6 GHz.

Son once los operadores que finalmente participan en la subasta: además de los tres grandes operadores de redes móviles en España (Vodafone, Orange y Telefónica), pujarán por estas frecuencias Jazztel, el operador de cable Ono y seis operadores regionales (Euskaltel, R Cable y Telecomunicaciones Galicia, Telecom Castilla-La Mancha, Telecable Asturias, Obras Públicas y Telecomunicaciones de Navarra y el Consorcio de Telecomunicaciones Avanzadas de Murcia).

Aunque el Ministerio de Industria ha decidido que los datos de cada una de las jornadas sean anónimos en cuanto al origen de las pujas, al término de cada una de ellas sí es posible consultar, en la web habilitada para tal efecto (http://www.mityc.es/telecomunicaciones/es-ES/Paginas/subasta_espectro.aspx), en qué bloques de frecuencias ha habido puja y cuál ha sido el valor de la mejor oferta. La oferta global, cuyo precio de salida se situaba en los 1453 millones de euros para los 58 bloques de frecuencia ofertados, ha ascendido a los 1614 millones a fecha de 20 de Julio, 386 por debajo de los 2000 millones de euros estimados inicialmente por el Estado en el proceso de licitación. Esta cifra, además, quedaría muy por debajo de lo recaudado por otros países en sus procesos, como es el caso de Alemania, donde se recaudaron alrededor de 4300 millones de euros.

En los últimos días, no se han observado cambios en las pujas referentes a los bloques que todavía permanecen sin ninguna oferta. Además, las pujas se están limitando principalmente a la banda de 2.6 GHz, cuyos precios de salida son más bajos, lo que favorece la competencia.

El que sí se ha adjudicado es el canal más conflictivo y que se corresponde con el más bajo de la banda de 800 MHz liberado tras el dividendo digital. Dicho canal puede provocar interferencias (que deben ser solucionadas a cargo del operador móvil) debido a la proximidad con la banda de televisión, por lo que parecía normal que los operadores hubiesen escapado de ese bloque en un primer momento.

En España el problema derivado de la coexistencia de servicios de televisión y telefonía móvil de nueva generación todavía no ha suscitado todo el debate que se merece. Donde sí constituye uno de los mayores asuntos a abordar en materia de gestión del espectro es en Europa y, particularmente, en el Reino Unido, donde la agencia estatal Ofcom ha abierto recientemente una consulta pública para recaudar propuestas sobre cómo atajar ese tipo de cuestiones. En ese sentido, Gradiant sigue activamente dicha consulta y mantiene una línea de investigación abierta con el fin de anticipar los problemas de coexistencia que se generarán tras la llegada del Dividendo Digital.

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